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Autopista Diciembre 2011

No había tiempo que perder, pues estaba deseando usar a mi perra. Fue por ese motivo que no esperé a que se acomodara en el coche antes de pegarle una bofetada y colocarle su collar de paseo. Sí, estábamos aparcados en la calle, en una vía pública, pero en esos momentos solo pensaba en someterla a mis deseos.

 

 

La conversación sobre temas BDSM surgió sin necesidad de esperar demasiado, teníamos que ponernos al día en muchas cuestiones y el viaje acababa de empezar. El paso de los kilómetros me avisó de que se acercaba el momento, de manera que agarré suavemente a mi esclava del pelo y la atraje hacia mis labios para que los saboreara.

Lo que vino a continuación la pilló por sorpresa, pues a una nueva y sonora bofetada le siguió una orden simple y directa: "Desnúdate completamente, zorra". La argolla de su collar comenzó a tintinear ante la frenética actividad de mi esclava, sorprendida por mi virulento exabrupto de deseo. A mi lado, con su collar marcado a fuego con mis iniciales, recibió la contundente segunda orden: "Córrete para mí, puta".

La respiración entrecortada se confundía con los gemidos de placer de una puta perra en celo exhibida en algún punto de la nada...en el centro del TODO. El grito final de explosión no pudo ni disfrutarlo, puesto que ya tenía mi polla preparada para clavársela en la garganta mientras apenas le daba tiempo a saborear su propio orgasmo.

Devorábamos kilómetros de la misma manera que mi propiedad hundía más profundamente su boca en mi miembro, si bien no tenía más remedio pues la sujetaba firmemente contra él.

Cuando la liberé medio asfixiada del "tormento", apenas pudo balbucear unas palabras de agradecimiento, antes de que comenzara el espectáculo de exhibición pura y dura, para regocijo de los coches que alternaban con el nuestro, pues tenía a bien encender la luz interior del mismo justo durante el adelantamiento a turismos y caminones.

Una sorpresa más nos esperaba en el camino. Y es que el divertimento del que suscribe se terminó abruptamente al divisar a lo lejos múltiples sirenas de los cuerpos de seguridad del estado...¿Quién dijo que no están CUANDO SE LES NECESITA?